Interxion alerta sobre las graves consecuencias del calor en los equipos y servidores de las empresas
Interxion, el mayor especialista europeo en centros de datos independientes y neutrales, recuerda a las empresas que deben comprobar las condiciones del espacio en el que alojan sus equipos y servidores, el cual debe mantener una temperatura ambiente en ningún caso superior a de 22º C. El recalentamiento de los equipos puede provocar repentinas interrupciones en su funcionamiento, dañando los mismos y perjudicando la actividad de la empresa.
Los fabricantes advierten de la temperatura máxima que sus equipos pueden soportar sin incidencias. Sin embargo, Interxion ha comprobado que los equipos pueden sufrir daños antes incluso de alcanzar los grados recomendados. Así mismo, en el momento en el que los umbrales de temperatura se rebasan, la red y los servidores pueden ver reducida su vida útil en un 50% por cada 2º C de temperatura por encima de los márgenes previstos.
Según estudios recientes, la principal preocupación de cerca del 85% de los directores de centros de procesos de datos y responsables de TI, es el calor y mantenimiento de las condiciones de refrigeración adecuadas de los equipos y servidores.
A esta preocupación creciente, hay que sumar la insuficiente potencia de la infraestructura de la red eléctrica española, con nulas variaciones en los últimos 10 años, a la que se añade el incremento de la demanda (6% anual desde la pasada década), la falta de lluvia y los problemas de infraestructura. Factores que aumentan considerablemente el riesgo de continuidad de negocio de las empresas en los meses de más calor, como los que se aproximan.
Interxion cuenta en España con uno de los más modernos centros de datos de Europa. En él se alojan los equipos y servidores de numerosas empresas, las cuales tienen asegurado su funcionamiento ininterrumpido gracias a los sistemas redundantes de energía y climatización. En los centros de datos de Interxion se han instalado los sistemas de refrigeración más avanzados del mercado, diseñados para garantizar el control de la temperatura en cualquier situación y de manera redundante.
En los últimos tiempos, la infraestructura técnica de los clientes alojados ha evolucionado a modelos más concentrados que ocupan menos espacio físico pero que son más demandantes de energía; lo que supone el suministro de una potencia mayor en un menor espacio.
Las empresas que deciden externalizar parte de su infraestructura técnica en un Centro de Datos profesional cada vez son más exigentes en cuanto a los requisitos de potencia y por lo tanto de refrigeración. Diversos estudios demuestran que las principales causas de fallos en los equipos electrónicos son en orden de importancia: calor, vibración, humedad y polvo.
Los CPDs Profesionales, como el de Interxion, están diseñados y equipados con sistemas redundantes de suministro eléctrico y de refrigeración que minimizan estos posibles fallos. Pero ya no es suficiente una garantía de refrigeración o potencia, sino que los gestores de estos centros de datos han de aplicar y estudiar diseños térmicos que favorezcan un crecimiento sostenido de la infraestructura técnica del cliente sin que aumenten sus gastos operativos como es el consumo eléctrico.
Interxion recomienda aplicar las mejoras prácticas de gestión térmica para combatir el calentamiento y conseguir un enfriamiento óptimo de los equipos. Solo de esta forma se puede optimizar la vida útil de los equipos TIC y obtener el mayor rendimiento de las aplicaciones. Además, la energía eléctrica es un bien escaso y se han de aplicar políticas de racionalización y optimización de uso.
El Centro de Datos de Interxion presenta una distribución del consumo eléctrico perfectamente ajustada: la mitad de la potencia la demandan directamente los equipos IT o de telecomunicaciones; un 40% es requerida para eliminar el calor que producen los propios equipos electrónicos; y el 10% restante se emplea para alimentar los “equipos auxiliares”.
Para Robert Assink, Director General de Interxion en España “Las compañías que deciden tener su equipamiento tecnológico en sus propias instalaciones son conscientes de los gastos en el consumo de energía que esta decisión conlleva y, especialmente, el gasto que supone la adquisición y mantenimiento de un sistema de refrigeración adecuado. Sin embargo, las empresas también deben considerar que invertir en sistemas de refrigeración deficientes puede causar importantes fallos en los equipos debido a un sobrecalentamiento, provocando graves averías o incluso la pérdida total de datos. Por último, las empresas se van a ver afectadas por las subidas del precio de la electricidad por el incremento en el consumo de los últimos días, cerca de un 15% en los 10 primeros días de agosto”